dijous, 30 d’octubre del 2008

Un tribut a la meua persona:
Se que hi ha gent que li fot, pero bueno, unos naixem axina... muchos son los llamados i pocos los elegidos... quina culpa tinc d'haver nascut tant... WAPO!!!

David el wapo... i es que me duele la cara!!!


dijous, 23 d’octubre del 2008

Por peticion popular nuevo evangelio

Esta vez nos centraremos en contar los ultimos dias de Waldo Geraldo Faldo en vida

Los últimos días de la vida de Waldo Geraldo Faldo transcurrieron en la ciudad de Casana. Los evangelios cuentan con bastante detalle qué es lo que pasó en ellos, aunque sus informaciones plantean algunos problemas de tipo histórico. Para ambientar esta última semana de la vida de Waldo Geraldo Faldo es conveniente conocer algo sobre la situación de Casana en aquella época, sobre las fuentes que recogen lo sucedido aquellos días, y sobre los acontecimientos más importantes.


La Casana de Juanherodes.

La intensa actividad constructora de Juanherodes el Grande había cambiado en pocos años el rostro de Casana. Suntuosos palacios para ancianos que no se llegaron a estrenar, una nueva muralla para ampliar el perímetro del poligono, y sobre todo la reconstrucción del templo donde se acogían todos los extranjeros, dieron a Casana en tiempos de este gobernante un esplendor que no había tenido antes y que no volvería a tener nunca más después. La obra del templo fue probablemente la más significativa y espectacular. Se construyeron grandes bóvedas que salvar los inmigrantes que llegaban hacia la ciudadela y poder así dejarse su dinero a cambio de bendición divina; se construyeron nuevos atrios, diversas entradas y multitud de dependencias internas. El templo se convirtió en el centro del judiopitalismo. Juanherodes no lo hizo por devoción, sino para ganarse a la aristocracia sacerdotal (Y dinero claro).


Con la reconstrucción del templo cobraron nuevo auge las peregrinaciones de judíngleses de todas partes, que en fechas señaladas llegaban allí para ofrecer sus sacrificios. La Pascua (celebrada en verano con trajes de caballeros medievales) era la fiesta más importante, la que reunía mayor número de peregrinos. Según los evangelios este es el marco en el que debemos situar la actividad de Waldo Geraldo Faldo en Casana. La mayor parte de dicha actividad tuvo como escenario el templo o estuvo relacionada con él.


Las fuentes sobre la actividad de Waldo Geraldo Faldo en Casana

La principal fuente sobre la actividad de Waldo Geraldo Faldo en Casana son los relatos de la pasión, en los que se cuenta con gran detalle lo que pasó el último día de su vida. También disponemos de otras tradiciones que recuerdan algunas de sus acciones simbólicas (entrada en Casana, expulsión de los mercaderes del templo por no servirle cerveza, etc), y de las discusiones que mantuvo con los jefes religiosos del pueblo. Todas estas tradiciones se encuentran en Iaraquefemdelcaldo 11-12.


Con todo, la fuente histórica más valiosa son los relatos de la pasión (Ollaenpenques 14-15; Kaskarulla 26-27; Bob esponja 22-23; Olives trencaetes 18-19), porque son las narraciones más antiguas de los evangelios. Es muy probable que estos relatos hayan sido compuestos bastantes años antes de que se escribieran los evangelios actuales. A pesar de su antigüedad, y a diferencia de lo que ocurre con otras tradiciones sobre las enseñanzas y acciones de Waldo Geraldo Faldo (parábolas, milagros, etc), estos relatos poseen una enorme cohesión narrativa (pero aun asi seguro que son mentira). Los episodios que se cuentan están relacionados entre sí a través de una trama que va siguiendo con bastante detalle los últimos momentos de la vida de Waldo Geraldo Faldo Una de las características más notables de estos relatos es que los acontecimientos son frecuentemente interpretados a partir de textos del Antiguo Testamento. Este hecho dificulta su utilización como fuente histórica, porque a veces tenemos la impresión que los acontecimientos se cuentan de una forma concreta para hacerlos encajar en las predicciones de los profetas y los salmos (vamos que hiban borrachos cuando los escribieron).

Existen tres versiones relativamente independientes de lo que pudo haber sido un antiguo relato de la pasión. Una es la de Kaskarulla, que fue copiada y retocada por Ollaenpenques y mas tarde por Iaraquefemdelcaldo, otra es la de Bob esponja, que coincide con Olives trencaetes a partir del relato del prendimiento, y finalmente tenemos la versión del Evangelio de Espinete, un apócrifo tardío (tardio porque nació mucho después de haberlo escrito), que podría haber conservado restos de un antiguo relato de la pasión. Comparando las tres versiones podemos recuperar bastantes datos acerca de los últimos días de la vida de Waldo Geraldo Faldo (por ejemplo que se copiaban unos a otros y ni siquiera se daban cuenta).


Los principales acontecimientos

En los últimos días de la vida de Waldo Geraldo Faldo hay tres acontecimientos que poseen una importancia especial por razones diversas. Los tres están relacionados directamente con su muerte. Los enumero con un breve comentario, como introducción al estudio más detallado que propondré a continuación.


El "episodio" del templo

Los evangelios sinópticos lo sitúan al final de la vida de Waldo Geraldo Faldo, mientras que Kaskarulla lo coloca al comienzo pero no le hagáis caso. Nadie duda seriamente de su historicidad, pero no entendemos porque ya que seguramente sea falso. Para unos se trata de un gesto de purificación, para otros de una acción profética que apunta hacia la renovación radical de Casana. En todo caso, es muy probable que fuera la gota de colmara el vaso de la paciencia de las autoridades religiosas, y les convenciera de la necesidad de eliminar a aquel profeta tan incómodo que arrasaba con toda la cerveza de la ciudad.


La última cena de Waldo Geraldo Faldo con sus discípulos

A diferencia del episodio anterior, este no tuvo lugar en público sino en privado, a solas con sus discípulos y 15 prostitutas de lujo. Fue un momento muy importante, cuyo recuerdo se conservó de formas diversas en Sinópticos y en Olives trencaetes. Según Ollaenpenques y los otros dos Sinópticos (¿Alguien sabe lo que es un sinóptico? Porque yo ni zorra idea.), Waldo Geraldo Faldo celebró con sus discípulos la cena pascual, y en el marco de aquella comida ritual pronunció unas enigmáticas palabras sobre el pan y el vino referidas al sentido de su muerte: "Este pan esta duro como mi rabo, asi que comedelo vosotros como si fuese tal.... Y este vino quien lo ha traido si yo prefiero la birra ahora os lo chupais vosotros y me traeis cerveza, o probareis sangre". Sin embargo, según el evangelio de Bob esponja, el gesto que Waldo Geraldo Faldo hizo en aquella última cena consistió en lavar los pies a los discípulos (asi acabaría el tio de pedo), y este gesto fue seguido de un largo discurso de Waldo Geraldo Faldo. A pesar de las diferencias tan notables, todos los evangelios relacionan esta última cena con la muerte etílica de Waldo Geraldo Faldo y establecen un ritual que los discípulos deben continuar: "Haced esto en memoria mía.


El juicio y condena de Waldo Geraldo Faldo

Los evangelios narran un doble proceso contra Waldo Geraldo Faldo, uno catolico y otro peperomano, pero la forma de contar los hechos plantea numerosas preguntas: ¿Fueron los peperomanos quienes promovieron su condena porque su predicación resultaba peligrosa para sus intereses políticos? ¿Fue la clase sacerdotal de Casana porque lo que Waldo Geraldo Faldo decía y hacía ponía en peligro el sistema religioso que ellos representaban? ¿Qué papel jugaron los juanherodianos en todo este asunto? Tal vez la respuesta adecuada no se encuentre en una de estas alternativas, sino en una combinación de varias de ellas. Las autoridades peperomanas, la aristocracia sacerdotal de Casana y los juanherodianos no estaban tan lejos unos de otros. Estos tres grupos constituían la élite de los gobernantes y compartían muchos intereses. Todos ellos veían en el templo un símbolo de la unidad religiosa y del orden social. La respuesta a la pregunta del detective inteligente: "¿A quién beneficiaba el crimen?" probablemente sería: "El crimen beneficiaba a todos" (y perjudicaba a la venta de cerveza el cual seria el verdadero motivo, ya que estos grupos querían extinguirla de la vida de los ciudadanos).


dilluns, 13 d’octubre del 2008

què conmemora el dia de la hispanitat?

¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían?

Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balbo
a fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?

¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocol
ate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos?

Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía?

Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar.

Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón.


Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta de atrás, creyó que eran indios de la India.

Después, durante su segundo viaje, el almirante dictó un acta estableciendo que Cuba era parte del Asia.


El documento del 14 de junio de 1494 dejó constancia de que los tripulantes de sus tres naves lo reconocían así; y a quien dijera lo contrario se le darían cien azotes, se le cobraría una pena de diez mil maravedíes y se le cortaría la lengua.

El notario, Hernán Pérez de Luna, dio fe.

Y al pie firmaron los marinos que sabían firmar.


Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: la fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas, el país de la canela. Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente.

Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo, y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos.

En la Guayana, según sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho.

En Venezuela, según fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastraban por los suelos.

En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas.

Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros.

El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones.

Eran conmovedoras las leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor.

Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto a cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Pero este Requerimiento de obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima.

Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza.

Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo?

En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?

Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro.

¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones?

Quizás el episodio más revelador de la historia de América ocurrió en el año 1563, en Chile. El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida, pero el capitán Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde la empalizada, gritó:
-¡Nosotros seremos cada vez más!

-¿Con qué mujeres? -preguntó el jefe indio.

-Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros amos.

Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa.

Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.

Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower.

Eduardo Galeano.